Globo

Los globos del Proyecto Loon se diseñan y se fabrican a escala para soportar las condiciones en la estratósfera, donde los vientos pueden superar los 100 km/h y la atmósfera delgada ofrece poca protección contra la radiación UV y los cambios bruscos de temperatura, que puede descender a hasta -90 °C . Cada globo, hecho de filamentos de polietileno, tiene el tamaño de una cancha de tenis y está diseñado para permanecer más de cien días en la estratósfera antes de regresar a la tierra en un descenso controlado.

Equipamiento

El Proyecto Loon tomó los componentes fundamentales de las torres de telefonía celular y los rediseñó para que sean lo suficientemente livianos y resistentes para que un globo los pueda transportar a 20 km de altura en la estratósfera. Todo el equipamiento cuenta con una alta eficiencia energética y emplea únicamente recursos renovables: durante el día, los paneles solares proporcionan energía a las operaciones diurnas y cargan una batería para usar durante la noche.

Transceptores
transmiten la conectividad desde las estaciones terrestres, hacia los globos y, de allí, hacia los teléfonos con LTE de los usuarios.
Paneles solares
suministra energía al equipo durante el día y carga una batería interna para permitir el funcionamiento nocturno.
Paracaídas
se activa automáticamente al final del vuelo para que el globo descienda de manera segura a la Tierra.
Cápsula de vuelo
contiene el cerebro del sistema que comanda y controla el globo de Loon.

Lanzamiento

Nuestros lanzadores automáticos hechos especialmente están diseñados para lanzar globos de Loon de manera segura y confiable a escala. Los enormes paneles laterales ofrecen protección contra el viento mientras el globo se llena y se levanta en la posición de lanzamiento. Luego, la grúa se coloca en la dirección del viento para liberar suavemente el globo hacia la estratósfera. Cada grúa puede llenar y lanzar un globo a la red de Loon cada 30 minutos.

Navegación

Los globos del Proyecto Loon viajan a aproximadamente 20 km sobre la superficie de la Tierra en la estratósfera, una altura muy superior a la de los aviones, la fauna y los fenómenos meteorológicos. En la estratósfera, los vientos están estratificados, es decir, hay muchas capas de viento que varían en dirección y velocidad. Para colocar los globos en la posición deseada, el Proyecto Loon emplea modelos predictivos de vientos y algoritmos de toma de decisiones para determinar a dónde deben dirigirse los globos y, luego, los traslada a una capa de viento que sople en la dirección buscada. Como los globos se desplazan con el viento, es posible dirigirlos para brindar cobertura donde sea necesario.

Conectar

El Proyecto Loon se asocia con empresas de telecomunicaciones para extender la conectividad a áreas rurales y remotas para que las personas de todo el mundo puedan acceder a Internet directamente desde los teléfonos y otros dispositivos compatibles con la tecnología LTE. La señal inalámbrica de Internet se transmite al globo más cercano desde nuestro socio de telecomunicaciones en el suelo, se retransmite a la red de globos y, luego, nuevamente a las personas en áreas rurales y remotas. Cada globo tiene un área de cobertura de 5,000 kilómetros cuadrados.

Recuperación

El equipo del Proyecto Loon realiza un seguimiento de la ubicación de cada globo mediante GPS y coordina directamente con el control del tráfico aéreo local para lograr que cada uno aterrice de manera segura en áreas poco pobladas. Cuando un globo está listo para ser retirado de servicio, el gas de elevación que mantiene el globo en el aire se libera y el paracaídas se activa automáticamente para que el globo regrese a la tierra en un descenso controlado. Luego, nuestros equipos de recuperación recogen el equipo para reutilizarlo y reciclarlo.